Cuando el cabello se empieza a caer más de lo habitual es normal preocuparse y preguntarse si hay algún problema. Para ello el diagnóstico es muy importante, ya que no es lo mismo el tratamiento de la alopecia androgenética que el del efluvio telógeno, y saber exactamente qué tipo de alopecia se tiene es fundamental para recomendar una solución u otra.
El problema es que el ojo humano no es capaz de distinguir con precisión lo que está pasando: vemos que el cabello se cae o que hay menos densidad, pero las causas son muy distintas en cada caso. Y aquí es donde en In pylus tenemos muy clara la importancia del FotoFinder, un dispositivo médico que analiza diferentes parámetros que nos permiten dar un diagnóstico exhaustivo del problema que hay en tu cuero cabelludo.
Con la tricoscopia digital podemos tener un nivel de detalle que es imposible a simple vista, con lo que podemos establecer el diagnóstico del tipo de alopecia con mucha más objetividad.
Índice
Alopecia androgenética: miniaturización del pelo
La alopecia androgenética es la más frecuente, y también la que deja patrones más claros en la tricoscopia. Lo que el FotoFinder detecta aquí es un proceso gradual de miniaturización folicular: los folículos no desaparecen de golpe, sino que van produciendo cabellos cada vez más finos y cortos hasta que dejan de ser visibles.
En la imagen tricoscópica podemos ver que hay tallos de distinto grosor, lo que se denomina anisotricosis, es decir, que en una misma zona hay cabellos de diámetros muy distintos, algunos todavía gruesos y otros ya muy finos. Cuando más del 20% de los cabellos de una zona están miniaturizados nos puede indicar que hay principios de alopecia androgenética, incluso si la densidad del cabello todavía no ha perdido de forma que se note.
Otra señal habitual en esta patología son los puntos amarillos perifoliculares, que son acumulaciones de sebo y queratina alrededor del folículo, y el signo marrón peripilar, que aparece como un pequeño halo oscuro en la base del cabello. No es que sean síntomas propios de la alopecia androgenética, pero nos ayuda a reforzar el diagnóstico si también hay miniaturización.
Lo importante de detectarlo en esta fase es que hay más margen para actuar. La miniaturización es un proceso reversible al principio, por lo que cuanto antes se actúa mejores son los resultados del tratamiento.
Alopecia areata: señales de que el sistema inmune ataca el folículo
La alopecia areata tiene un origen completamente diferente, ya que no es un problema hormonal, genético o de miniaturización progresiva, sino una respuesta autoinmune: el sistema inmunitario ataca por error los folículos pilosos, provocando una caída brusca del pelo en forma de placas que pueden aparecer en cuestión de días o semanas.
En la tricoscopia, el FotoFinder identifica una serie de signos muy específicos de esta patología. Los más conocidos son los pelos en signo de exclamación, que son cabellos cortos y rotos que tienen el extremo de la raíz más fino. Esa forma tan característica se debe a que el folículo se ha dañado durante la fase de crecimiento activo.
Además de este tipo de cabello se pueden observar puntos negros, que nos permiten detectar folículos que han producido un tallo que después se ha roto a ras del cuero cabelludo antes de poder crecer. Además, los puntos amarillos en este caso tienen un significado diferente al que tienen en la alopecia androgenética: en la alopecia areata nos indica que hay folículos vacíos, sin actividad, que llevan tiempo sin producir cabello. En el caso de que haya una mayor presencia podemos estar ante un caso de alopecia areata crónica o más avanzada.
Efluvio telógeno: problema en el ciclo capilar
El efluvio telógeno es el más diferente de los tipos de alopecia si tenemos en cuenta lo que se ve en la tricoscopia, y también el más difícil de diagnosticar, ya que no hay ningún patrón tricoscópico que sea solo propio de esta patología.
Lo que ocurre en el efluvio telógeno es que un número mayor de lo habitual de folículos pasa a fase de reposo de forma simultánea, lo que causa una caída de pelo más intensa pocas semanas después. Los motivos pueden ser muy variados: haber tenido una fiebre alta, una intervención quirúrgica, el posparto, un déficit de hierro, una época de estrés, cambios bruscos de peso o ciertas medicaciones.
Lo que el FotoFinder puede mostrar en estos casos es un predominio de folículos con un solo cabello emergente, cuando lo normal sería ver más unidades con dos o tres tallos dentro de la misma unidad folicular. También pueden aparecer pelos cortos en fase de crecimiento, lo que en realidad es una señal positiva, ya que indica que los folículos están volviendo a la fase anágena después del episodio de caída (en este artículo puedes saber más sobre el ciclo del cabello).
Para poder diferenciar el efluvio telógeno de la alopecia androgenética tenemos que observar que no haya miniaturización. Los folículos están en reposo, pero cuando vuelven a activarse producen cabellos del mismo grosor que antes. Si hay miniaturización hay que plantearse si ambas patologías coexisten, algo que ocurre con más frecuencia de lo que parece.
El software reduce el margen de error
Una de las limitaciones de la tricoscopia es que depende en gran parte de la experiencia del profesional que hace la exploración, ya que dos especialistas pueden interpretar un mismo patrón de forma diferente, sobre todo en fases tempranas en las que las señales no están bien definidas.
El software de IA del FotoFinder nos da más datos para dar un diagnóstico de forma objetiva. El sistema ha sido entrenado con miles de imágenes y reconoce patrones de forma sistemática: cuantifica el porcentaje de cabellos miniaturizados e identifica los signos específicos de cada patología que podemos comparar pasados unos meses.
Esto no significa que la máquina haga el diagnóstico, ya que el conocimiento clínico sigue siendo imprescindible, especialmente en casos en los que hay que cruzar la información de la tricoscopia con otras pruebas. La ventaja del FotoFinder es que nos permite trabajar con datos objetivos que nuestro ojo no puede ver, lo que reduce el margen de error.
En nuestra clínica capilar en Murcia y Cartagena usamos el FotoFinder desde el primer momento para detectar patrones de manera más temprana y poder adaptar el tratamiento a cada caso. Si quieres conocer el estado de tu cuero cabelludo y anticiparte a cualquier problema capilar, no dudes en pedirnos una primera cita gratuita en la que te informaremos de todo.

