Hoy en día hablamos del injerto capilar con total naturalidad como una solución contra la alopecia y calvicie, pero lo cierto es que el origen del trasplante capilar se remonta a casi un siglo atrás. Esta práctica ha ido evolucionando gracias a la investigación y experimentación de los profesionales y el avance de la tecnología.
Te contamos cómo surgió la técnica del injerto capilar y qué avances tenemos hasta ahora, así como lo que esperamos en un futuro.
Índice
Todo empezó en los años 30 con Shoji Okuda
El origen del injerto capilar y la preocupación por encontrar soluciones a la pérdida de cabello podemos situarlo en torno a la década de 1930, aunque es cierto que se tiene constancia de pruebas con pelo de animales con fechas anteriores.
En esta época hay que mencionar al doctor Shoji Okuda, un dermatólogo japonés que realizó los primeros trasplantes de pelo. Okuda trabajó con pacientes que habían sufrido una caída de pelo por cicatrices o quemaduras en el cuero cabelludo, utilizando un método en el que extraía pequeños injertos de piel con folículos capilares de zonas con cabello y los trasplantaba en las áreas afectadas.
Aunque esta técnica dista mucho de lo que se hace hoy en día, es cierto que las prácticas del doctor supusieron un inicio en los métodos de restauración capilar, ya que se demostró que el cabello trasplantado podía sobrevivir y crecer en una nueva ubicación.
No obstante, su trabajo no se conoció hasta después, debido a la Segunda Guerra Mundial, que retrasó la expansión de su conocimiento a otros países.
Norman Orentreich: nuevo descubrimiento en los años 50
Llegamos a la década de 1950, en la que Norman Orentreich, dermatólogo estadounidense, volvió a revolucionar el campo de la salud capilar. En el año 1952, Orentreich hizo el primer trasplante en un paciente con alopecia androgenética (calvicie común). Este doctor demostró el principio de la “dominación de las zonas donantes”, dándose cuenta de que los folículos capilares trasplantados conservan las características genéticas de la zona de origen del cabello (zona donante).
Esto significa que los folículos de la zona donante mantienen la resistencia incluso después de ser trasplantados a zonas afectadas por alopecia, conservando la fortaleza de los folículos de la parte posterior de la cabeza, que suele ser de donde se extraen.
Así, la técnica de Orentreich consistía en extraer injertos gruesos, una técnica que no gustó mucho, ya que los resultados eran muy artificiales y tenían un aspecto poco natural.
Avance en nuevas técnicas
Con el paso de los años se fueron haciendo grandes avances en las técnicas de trasplante capilar, orientadas sobre todo en lograr resultados más naturales. En comparación con los llamados punch grafts de Orentreich, fueron surgiendo técnicas de miniinjertos y microinjertos en los años 60 y 70, que aunque seguían sin conseguir un resultado natural, abrían camino a las técnicas más modernas.
En los años 80 llegó la técnica FUT o FUSS (trasplante de unidades foliculares), que permitió más precisión y resultados más naturales al respetar la disposición natural de los folículos. Sin embargo, esta técnica dejaba una cicatriz lineal en la zona donante.
La técnica actual: FUE
En los años 90 y principios de este siglo, llegó la nueva técnica que revolucionó el trasplante capilar: la técnica FUE (extracción de unidades foliculares). En este caso, en lugar de extraer una tira de piel como se hacía en la técnica FUT, se extraen directamente folículos individuales de la zona donante con un pequeño instrumento de perforación.
Entre las ventajas de la técnica FUE está la ausencia de cicatrices visibles, lo que la hace más discreta; y permite una mayor precisión. Además, es una técnica menos invasiva, pues no requiere de suturas y el tiempo de recuperación es más rápido.
Por todo ello, la técnica FUE es el método más utilizado actualmente, gracias a los resultados naturales y su menor impacto en la zona donante, técnica que utilizamos en nuestra clínica Inpylus en Murcia y Cartagena.
¿Qué nos depara el futuro en injerto capilar?
El futuro promete nuevos avances en los injertos capilares, gracias a las tecnologías avanzadas en robótica, inteligencia artificial y software con el que planificar el diseño de la línea capilar y lograr resultados más naturales y estéticos.
Además, se está investigando sobre la regeneración y clonación capilar, que consistiría en multiplicar folículos en un laboratorio para trasplantarlos en pacientes con zonas donantes limitadas. Esta técnica aún no se ha puesto en marcha, ya que requiere de mayor experimentación, pero probablemente la veremos en un futuro no muy lejano.
En Inpylus estamos en constante formación y actualización de las nuevas tecnologías y técnicas en trasplante capilar. Si tienes dudas o necesitas una valoración del estado de tu cabello y cuero cabelludo, no dudes en pedir una cita con nuestra clínica.
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