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Caída de pelo por estrés, ¿tiene solución?

Caída de pelo por estrés

¿Te preguntas a qué se debe la caída de pelo por estrés y su solución? Cuando experimentamos una caída de pelo por estrés podemos llegar a perder grandes cantidades de cabello de forma repentina, lo que produce una gran sensación de ansiedad y preocupación. Esta situación, además, se produce tiempo después de haber vivido la causa que la ha desencadenado; desconcertando aún más al que lo sufre.

Sin embargo, es muy importante tener en cuenta que este problema tiene solución. De hecho, en la mayoría de los casos simplemente es cuestión de tiempo. Detrás de una caída de pelo por estrés hay lo que se conoce como efluvio telógeno; una pérdida de cabello que si bien es repentina y muy notable, no es irreversible ya que los folículos pilosos no han sido dañados.

En este artículo veremos todas las claves de la caída de pelo por estrés: responderemos a la duda de si el pelo puede realmente caerse por haber vivido un episodio estresante, veremos otras causas del efluvio telógeno, responderemos a la duda de si el pelo caído se recupera y veremos si se puede hacer algo además de esperar.

¿El pelo puede caerse por estrés?

Sí, cuando pasamos por un episodio estresante este puede manifestarse con diferentes síntomas físicos. Los más comunes, por ejemplo, son tener dolores de cabeza y/o malestar estomacal. Pero, además, podemos incluso llegar a perder el cabello.

Esto se debe a lo que se conoce como efluvio telógeno agudo y está relacionado con los ciclos de vida de nuestro cabello. Cada uno de nuestros folículos pilosos pasa por tres fases: crecimiento (anágena), regresión (catágena) y reposo (telógena). La primera es la que dura más tiempo y en la que están la mayoría de nuestros cabellos. Sin embargo, lo que sucede cuando vivimos un episodio estresante es que un mayor número de cabellos pasan a esta fase de reposo y se caen.

Lo más llamativo es que el pelo tarda un tiempo en caerse a partir del momento en el que pasa a fase telógena, incluso un par de meses. Esto hace que muchas veces cuando se sufren las consecuencias del efluvio telógeno no se asocien en un primer momento al estrés.

Otras causas del efluvio telógeno

El estrés no es la única causa detrás del efluvio telógeno, este también puede darse por los siguientes motivos:

  • Un trauma físico grave.
  • Una pérdida de peso extrema, especialmente si se da en un periodo de tiempo muy rápido.
  • Cambios hormonales muy bruscos, relacionados con la menopausia, embarazo o ciertos fármacos.
  • Hipertiroidismo o hipertiroidismo.
  • Una intervención quirúrgica.
  • Deficiencia de hierro.

¿El pelo caído se recupera?

Como norma general, cuando sufrimos una caída de pelo por estrés generalmente recuperarlo es tan solo cuestión de tiempo. Una vez que solucionamos el problema que lo provoca, lo que nos está generando ese estrés, la caída del pelo empieza disminuir y este vuelve a crecer a medida que el cuerpo se reajusta.

Eso sí, generalmente es un proceso bastante lento. El pelo va recuperándose poco a poco a partir del tercer o cuarto mes aunque la vuelta a la normalidad puede prolongarse durante un largo periodo, hasta los 12 meses, o incluso llegar a convertirse en un problema crónico en el que será necesario recurrir a tratamientos específicos para estimular el crecimiento.

¿Hay algo que podamos hacer?

Como hemos señalado anteriormente, el tiempo es nuestro mejor aliado para solucionar una caída de pelo por estrés. El proceso es lento, pero en la gran mayoría de casos podremos volver a la normalidad siempre y cuando eliminemos el origen del problema siempre que sea posible.

También es importante descartar que haya alguna otra causa detrás de esta caída de cabello. Una valoración profesional por parte de expertos en salud capilar como los que podrás encontrar en clínica Inpylus es un buen punto de partida para descartar otras posibles causas y poder corregirlas.

Por otro lado, también podemos apoyarnos en tratamientos específicos diseñados para estimular el crecimiento de nuestro cabello. Eso sí, siempre y cuando estos hayan sido recomendados por profesionales cualificados.

Por ejemplo, podemos recibir tratamientos complementarios compuestos por fármacos o suplementos vitamínicos personalizados de acuerdo a nuestras necesidades para suplir posibles déficits que estén acrecentando nuestro problema.

Aunque, reiteramos, lo más importante ante una caída de pelo por estrés es tener paciencia y contar con el asesoramiento por parte de profesionales. Solo de esta forma podremos estar seguros de cuáles son realmente las causas de nuestro problema y las soluciones más acertadas.

Si necesitas que evaluemos tu problema de salud capilar y te informemos de todas las opciones disponibles para solucionarlo reserva ya tu primera cita 100% gratuita en clínica Inpylus. ¡Te esperamos!

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